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EL PORTEO, UN ESTILO DE VIDA

Por Gemma Guillamon


Fular en la espalda

• ¿Qué es el porteo?

El porteo es una forma de llevar a nuestros hijos encima, próximos a nuestros cuerpos calientes. El porteo podría definirse como un arte, un arte ancestral que el ser humano lleva practicando desde los tiempos de las cavernas.

Si damos un pequeño paseo por nuestra Madre Tierra podemos observar como las madres y familias de todas las culturas portan a sus hijos en cargadores distintos, algunos complejos como los Amauti (portabebés de los esquimales) que encontramos en Alaska, Groenlandia y Canadá, otros más simples hechos con nervio de palmera como los Yanomami del Amazonas, pasando por los rebozos de México, los bei dao de China, los paños de colores vivos en África, y podríamos detenernos a observar como cada tribu, cada comunidad indígena tiene un portabebés que se adapta a su estilo de vida, a sus necesidades y climatología.

Por tanto podríamos decir que el porteo es más que un arte, es una forma de vivir la crianza de nuestros hijos, una forma de crianza que nuestras ancestrales nos han legado.

 

• ¿Qué es un portabebés?

Un portabebés es un cargador, una herramienta, por así decirlo, que nos permite llevar a nuestros hijos cerca de nuestro cuerpo dejando de este modo nuestras manos libres para trabajar, cocinar o realizar cualquier tarea mientras el bebé o niño descansa, duerme o se amamanta cómodamente.

Los portabebés occidentales están fabricados en algodón, encontramos algunos fabricados con mezclas de algodón y cáñamo, o lino, o seda, cada material dotará al portabebés de unas características que lo harán único, confortable y sobretodo práctico, tanto para el portador como para el bebé.

Hablaremos de los distintos tipos de portabebés que podemos encontrar actualmente en el mercado español, cada uno tiene sus características; los hay ya preformados como las mochilas ergonómicas con hebillas, los hay solo de tela… Hay un portabebés que se adecua a las necesidades de cada familia, y se adapta a su estilo de vida.

 

• ¿Para qué usar un portabebés?

Como hemos comentado el porteo es un arte que nuestras antecesoras nos han legado, pero como muchos otros aspectos culturales se ha ido perdiendo, olvidando. En los años 70, junto con el resurgimiento del parto natural, la lactancia materna… también se empezó a tener en cuenta la importancia del tacto y contacto para los seres humano, así pues en Alemania se empezaron a fabricar, distribuir y fomentar los portabebés, sin duda una herramienta clave para  este estilo de crianza más natural.

Si nos paramos unos minutos a pensar cómo vive el bebé antes de nacer y justo después, si observamos la situación quizás podamos reflexionar sobre ella, y entender por qué es tan importante el porteo.

El bebé pasa nueve meses recogido dentro de la panza de su mamá, mecido dulcemente por el líquido amniótico como suaves olas que acompañan una barquita en el mar, está a una temperatura constante, sin pasar frío ni calor, es alimentado constantemente por el cordón umbilical, fiel compañero que nunca le abandona, juega con él, lo muerde, lo toca, como un niño pequeño jugando con su pelota roja favorita, el bebé escucha sin cesar y a lo largo de 24 horas durante 9 meses un curioso sonido, un bum bum, bum bum: ¡el corazón de su mamá!

Pensemos por un instante que estamos con los ojos vendados durante un buen rato, no vemos nada, está casi oscuro, ¡y de golpe nos quitan la venda y nos ponen a pleno sol! Así se siente un bebé al nacer, entre focos, luces fuertes que le ciegan, no sabe dónde está, se siente perdido.

Imaginemos otra situación, es invierno, estamos en casa después del trabajo, relajados tomando un baño caliente, contemplando las pompitas de jabón, estamos tumbados, el agua nos cubre casi hasta las orejas, nuestro cuerpo flota sobre el agua caliente, mmm qué dulce sensación, ¡¡¡de golpe nos sacan de la bañera y nos dejan en medio del pasillo, mojados, húmedos y tiritando!!! Así se siente un bebé al nacer cuando lo cogen de la cabeza, las piernas, no menean y lo dejan sobre una camilla.

Los bebés son seres humanos que han pasado toda su vida terrenal creciendo dentro de la barrigota de su mamá, de golpe un buen día se encuentran sintiendo por primera vez la fuerza de la gravedad en sus cuerpos, el frío, el calor, el hambre, ¿Dónde está el bum bum??? ¿Qué pasó???? Si a un bebé recién nacido nada más nacer se le deja sobre el cuerpo caliente y palpitante de su mamá su llegada al mundo es mucho más placentera y si su mamá, papá y familia lo sostienen durante sus primeros meses de vida dentro de un portabebés, reproduciendo esta casita uterina donde él vivía, seguro que su experiencia del mundo será mucho más bonita.

Un bebé llevado en portabebés se siente seguro, mecido, acompañado y cerca del pecho chorreante de leche de su mamá, y las mamás, a su vez, sentimos que podemos leer, podemos comer, cocinar y salir a dar un paseo tranquilamente sin contar horarios, ni escuchar llantos, ni gritos desgarradores, pues un bebé cargado desde el primer día de nacer apenas llora, apenas sentirá dolores de tripita, pues el cuerpo caliente de su mamá y el movimiento calmarán su barriguita que empieza a funcionar, digerir y sintetizar alimento por primera vez.

Las mamás que cargamos a nuestros hijos estamos más relajadas, besamos y tocamos más a nuestros pequeños, les ofrecemos más veces el pecho, y la lactancia se refuerza tan sólo por el hecho de estar cerca, juntos. El bebé es tocado y mirado muchas veces que si es llevado en un cochecito, si duerme en un portabebés con su mamá o papá  duerme más rato y sin despertarse cosa que no sucede cuando se le mece en una cuna, y se va despertando, llorando, hay que cogerlo, volverlo a dejar, es más cansado, más pesado y las mamás terminan un poco “hartas” de esta situación, pensando ¡“este bebé no duerme nunca”! Con un portabebés en casa los nervios, los enfados, la ansiedad va desapareciendo, la casa se va llenando de paz y harmonía, de libertad, de amor.

 

• ¿Qué tipos de portabebés hay?

En el mercado actual encontramos muchos tipos de portabebés, desde mochilas robóticas con “todo incluido” hasta simples paños rectangulares. Podríamos hacer una simple clasificación para poder ver claramente las diferencias entre unos y otro, así que los vamos a dividir en dos tipos: los portabebés ergonómicos y los no ergonómicos.

Los portabebés ergonómicos son aquellos que respetan la fisiología y anatomía del cuerpo del bebé y del portador, debemos pensar que un bebé recién nacido no sostiene el cuello, ni se sienta ni puede ponerse de pie por que su cuerpo, sus vértebras y su columna vertebral están todavía madurando, se irán fortaleciendo con los meses, poco a poco, por tanto es muy muy importante no forzar nunca las posiciones, la forma en que colocamos al bebé, así que podemos decir que un bebé no debe ir nunca con su espalda recta, erguida, si no que debemos respetar la curvatura natural de su espalda, su posición fetal natural.

Debemos cuidar también la posición de las piernas, por ejemplo un bebé recién nacido de forma natural está recogido, en posición fetal, así pues lo vamos a colocar en el portabebés respetando este recogimiento, con sus piernas encogidas lo podremos colocar en posición cuna o vertical, siempre respetando la curvatura natural de su espalda. La posición de las piernas que favorece el desarrollo de la cadera es colocar las rodillas más arriba que el culito, como podemos observar en la fotografía de abajo, los bebés a partir de los 4 meses adquieren de forma espontánea esta posición más sentada, con la cadera abierta favoreciendo de este modo un buen “anclaje” de  la cadera con la cabeza del fémur.

Bebé en bandoleraRecomendación: Los bebés muy pequeños no deben ir “espatarrados” ni forzar sus piernas, tan solo recogerlos en  posición fetal e ir observando cómo se va sintiendo más cómodo el bebé.

 

Los portabebés ergonómicos ofrecen también confort al portador, pues el peso del bebé o niño se reparte perfectamente por los hombros, dorsales, lumbares, torso y abdominales del portador, quedando el peso tan repartido que apenas se siente. Creemos que es importante cuidarnos aparte de cuidar a nuestros hijos, para así criarles mejor, más sanos y equilibrados, y los primeros que debemos cuidarnos somos nosotros mismos, por eso elegimos portabebés ergonómicos que cuidan de nuestra espalda.

Así pues desaconsejamos aquellos portabebés que no respetan esta posición fisiológica, que son los llamados portabebés no ergonómicos, como por ejemplo las mochilas en las que el bebé queda suspendido sujetando el peso de sus cuerpo sobre sus genitales, con la espalda recta, las piernas se les terminan durmiendo, los pies se ponen duros, además de esta posición antinatural y forzado, encontramos que no se les puede amamantar.

 

Veamos un ejemplo:

 

Posición correcta portabebésPosición incorrecta portabebés



Nota: Es muy importante no colocar nunca a un bebé mirando hacia delante, pues debemos pensar que el cerebro aún inmaduro y en desarrollo del bebé no puede “filtrar” los sonidos, luces, ruidos, gente, estímulos… que recibe de la calle, y un paseo tranquilo se convierte para el bebé en una fuente de sobreestimulación y estrés, que deberá más tarde “sacar” llorando. En el caso de tener a un bebé muy curioso que quiera ir mirando todo lo que sucede a su alrededor, la mejor opción es colocar al bebé en nuestra cadera, de manera que su campo de visión es más amplio, y a su vez se respeta la curvatura natural de su espalda, las piernas están bien colocadas… lo cual no sucede cuando lo ponemos mirando hacia delante con la espalda recta forzando sus cervicales, vértebras…

 

Tipos de portabebés ergonómicos:

-Los Fulares: son telas de entre 2 y 5,20 metros que nos permiten llevar al bebé en un sinfín de posiciones y atados variados, sin duda el portabebés ergonómico por excelencia, el más versátil y también el más complejo, requiere de un tiempo de aprendizaje, practica y uso continuado para conseguir colocar al bebé correctamente. En el mercado español podemos adquirir fulares elásticos y fulares no elásticos, siendo éstos primeros muy recomendados para usar con bebés pequeños y para iniciarse en el mundo del fular. Los fulares elásticos suelen ser más fáciles de anudar, sobre todo si usamos el “preanudado”, un tipo de atado donde primero se coloca el fular, se ata y una vez bien colocado se puede poner y sacar al bebé fácilmente sin tener necesidad de deshacer el atado del fular. Los fulares no elásticos requieren de más precisión a la hora de atarlos, pues se debe ir ajustando pliegue por pliegue de la tela para que quede bien colocado.

Recomendación fular elástico: debemos tener cuidado con la presión que se ejerce sobre el bebé sobre todo si éste es muy pequeño, con frecuencia se aprieta demasiado el fular, o por el contrario quede demasiado flojo, suelto, y aparece la sensación de que el bebé se va a caer, se va resbalando… por ello recomendamos ver el apartado “Consejos”.

Generalmente los fulares están fabricados en algodón o algodón orgánico, los precios varían mucho de unas marcas a otras, en general las buenas marcas son las de precio más elevado, y decimos en general por qué hay de todo.

Posiciones colocación del bebé: delante, detrás y a la cadera del portador. 

Tiempo de uso aproximado: desde 0 meses hasta ilimitado (puede usarse con personas mayores como hamaca, tienen gran resistencia).

 

Fular elásticoFulares elásticos

 

 

Bandolera-Las Bandoleras: telas de aproximadamente 2 metros cosidas a un par de anillas metálicas, pueden usarse desde el primer día de nacimiento, como en el caso de los fulares, son fáciles de usar, cómodas y prácticas, lo mejor su rapidez, son más limitadas en cuanto a atados y variedad de posiciones que el fular, pero son sin duda una opción muy recomendable para empezar, y para tenerlas de portabebés complementario del fular u otros, muy útiles también cuando el bebé se sostiene solo sentado y se le puede poner cómodamente en la cadera, y para las fases de “subir-bajar” cuando los niños empiezan a caminar.

Posiciones colocación del bebé: delante, detrás y a la cadera del portador.

Tiempo de uso aproximado: 0 meses a 3-4 años.

 

-Portabebés de origen asiático: del gran continente asiático nos han llegado los mei-tais, los podaegis y los ombuhimos (hmong, bei, y otros portabebés asiáticos tradicionales que aquí no se venden pues están fabricados de forma artesanal en aldeas), portabebés sencillos de usar y de atar, el mei-tai, por ejemplo, está formado por un cuadrado de tela (hay variedad de modelos con formas más cuadradas o redondeadas) y cuatro tiras, dos en la parte inferior que forman un cinturón que se ata a la cintura y dos tiras superiores, el mei-tai pueden usarse  a partir  de los 3-4 meses los que vienen con reductor, pues permiten estrechar la amplitud del cuadrado y no obligar al bebé a adquirir una apertura forzada de sus piernas. Los podaegis y ombuhimos están formados por una tela rectangular con dos tiras superiores, estos últimos tienen unas trabillas por donde se  pasa la tela para poderla atar, veamos unas fotos donde nos va a quedar más claro:

 

Mei-Tai

 

Posiciones colocación del bebé: delante, detrás y a la cadera del portador.

Tiempo de uso aproximado: a partir de los 2 - 6 meses en el caso del mei-tai (2 meses mei-tai con reductor, si no mejor esperar a los 5 meses depende del tiempo de maduración de cada bebé), 8-10 meses en el caso del podaegi, ya que es mejor esperar a que el bebé pueda sostenerse sentado, ídem para ombuhimo.

 

 

 

 

 

 

 

-Portabebés de origen africano: paño africano (kanga) y bambará (típico de Senegal), telas rectangulares de algodón de colores vistosos y vivos.

Posiciones colocación del bebé: la más común es colocar al bebé en la espalda del portador, pero podemos también colocarlo delante o en la cadera.

Tiempo de uso aproximado: a partir de los 0 meses hasta que portador y niño quieran.

 

Portabebés africano

 

-Portabebés simples: el pouch y el tonga son portabebés para cargar al niño sobre una cadera, cargando el peso sobre un solo hombro, simples y cómodos, sin duda son unos portabebés auxiliares fantásticos, para bañarse, para paseos cortos, cocinar, dar el pecho, para la fase “subir-bajar”…

Ambos están fabricados en algodón; el pouch es una tela cosida por ambos costados, y el tonga es un portabebés de redecilla. Hay dos tipos de pouch y de tonga: los ajustables; que llevan unas hebillas que permiten ajustar la medida del pouch al tamaño del portador, en el caso del tonga es una sola hebilla donde se va enroscando la tela o cinta en ella, o bien los podemos encontrar por tallas, es decir en función del tamaño del portador (altura, ancho…) se adecua más una talla pequeña, o mediana, grande, etc.

PouchTonga

Posición colocación del bebé: delante, detrás y a la cadera.

Tiempo de uso aproximado: casi desde el inicio hasta los 4 años o más depende del portador.

 

 

•¿Ventajas e inconvenientes de los portabebés?

Ventajas de llevar a los bebés en contacto permanente:

1. Los bebés se sienten más relajados y seguros, se sienten protegidos cerca de un cuerpo caliente, escuchando el latido del corazón, por ende lloran menos.

2. Los bebés portados duermen más horas durante el día y les es más fácil conciliar el sueño por las noches que los bebés que no son portados.

3. Se reducen considerablemente los ataques de cólicos y flatulencias, el movimiento constante, el poder tener la tripita caliente y las posiciones verticales favorecen la expulsión de gases y excedente de leche, de este modo se favorece la digestión.

4. Se refuerza el vínculo mamá-bebé, el contacto piel con piel genera endorfinas, el bebé es besado, tocado y acariciados muchas más veces si es portado que si va en un cochecito.

5. El bebé portado es amamantado con más frecuencia, al estar cerca del pecho lo puede agarrar más fácilmente y más veces, por ello la lactancia materna se ve gratamente favorecida.

6. Los bebés que son portados por sus padres tienen más facilidad en el aprendizaje del lenguaje, se ha demostrado que un bebé portado participa activamente en las conversaciones de los adultos, puede ver en primer plano los gestos, muecas, movimientos de la boca y relacionarlos con los sonidos que escucha, de este modo aprende de forma natural a hablar y comunicar sus deseos y necesidades.

7. Las mamás que portan a sus hijos tienen un sentimiento de libertad y autonomía mayor, el hecho de tener las dos manos libres y poder cocinar, comprar, leer o dar un paseo con el bebé dormido en un portabebés nos brinda la oportunidad de vivir la maternidad de forma mucho más relajada y placentera.

8. Las mamás portadoras y los bebés que son portados, digámosles “familias canguro”, “familias koala” o “familias naturales” tienen una mejor relación maternofilial; el contacto, la comunicación verbal y visual se da de forma espontánea en muchas más ocasiones que si no se usan los portabebés.

9. Las mamás que portan a sus hijos sienten como día a día y con el aumento progresivo del peso de su bebé, su espalda, lumbares y los músculos abdominales se refuerzan, pues hacen un trabajo muscular diario que implica todos los músculos del cuerpo, con el tiempo, sienten que pueden levantar más peso, se sienten más ágiles y fuertes.

Inconvenientes del uso de portabebés: desmitificando creencias:

1. No se puede ir de compras con un bebé o probarse ropa: Este es un gran gran mito, una mamá puede entrar en un probador, dejar al bebé tumbado encima del fular mientras ella se prueba ropa. Los portabebés podemos usarlos como manta o esterilla y tumbar al bebé encima en el suelo, los solemos lavar con frecuencia.

2. Cuando llueve es mejor ir con carrito y plástico protector: creo que es una incomodidad, justamente los días de lluvia, frío o nieve los portabebés son la mejor opción, con una mano sujetamos el paraguas, y la otra mano nos queda libre, cosa que no ocurre cuando con una mano sujetamos el paraguas y con la otra se empuja un carrito. Los bebés suelen ser bastante reacios, por lo general, a ir dentro de las burbujas o plásticos que se ponen encima del carrito, les dan una sensación de enclaustramiento, y se distorsiona el campo de visión.

 

Es importante llevar de forma permanente, si es posible, a los bebés recién nacidos, durante los primeros meses de vida, hasta que empiezan a desplazarse, reptar, gatear… aproximadamente a partir de los 8-9 meses (según la tradición hindú en este período termina el embarazo extrauterino, y el bebé está preparado para recibir estímulos, se siente atraído por desplazarse, coger objetos y comenzar a explorar el mundo).

Los bebés o niños pueden ser portados hasta que portador y niño quieran, normalmente hasta los 4-6 años.

• Consejos

El porteo, como he comentado, es un arte ancestral, y como tal puede aprenderse, es un legado que de mujer a mujer se va traspasando, por ello creo que es fundamental buscar a una persona con experiencia para que nos explique, muestre y transmita todo lo relacionado con el porteo, para poder aprenderlo bien de primera mano.

Los consejos, son gratuitos, y uno los puedo tomar o no, creo que es importante buscar a una persona que:

1.       Tenga experiencia personal en el uso de los portabebés, durante como mínimo dos años, habiendo usado todos los tipos de portabebés, para poder ofrecernos una visión objetiva y comprender cuáles son nuestras necesidades en base a la edad de nuestro bebé, el clima del lugar donde vivimos, nuestro estilo de vida y nuestra forma de ser.

2.       Tener conocimientos sobre anatomía y fisiología, para poder comprender el desarrollo del bebé y sus necesidades en cada etapa del desarrollo.

3.       Ser mamá, creo que este es un punto clave e inamovible a mi modo de entender el porteo como legado que se transmite de generación en generación cuando una se convierte en madre.

4.       Ser una persona objetiva, que busque cubrir las necesidades reales de la familia y no priorice el beneficio económico.

5.       Buscar una persona que nos dedique tiempo para explicar, enseñar y practicar con los portabebés, sobre todo cuando estamos usando fulares, pues es importante aprender bien cómo debe ir el niño, cómo tensar o no el fular para no generar demasiada tensión o presión sobre las piernas del bebé, ni sobre su espalda. Que nos muestre verdaderamente cómo colocar un fular de forma favorable para mamá y bebé, por esto la importancia de que sea una persona con años de experiencia, tanto en el uso personal de los portabebés como en el acompañamiento a las familias, la experiencia que de esto se genera permite ofrecer un asesoramiento fiable y adecuado.

6.       Los portabebés no son una moda ni un juguete, realmente son una herramienta ancestral de crianza, y se debe tomar con seriedad su uso y colocación, pues estamos hablando de que su uso es para bebés y niños, y debemos tener más nunca un extremo cuidado, seriedad y profesionalidad.

ANEXO:

En este artículo no hemos hablado de cómo viven la crianza otras especie de mamíferos, porque por muy evolucionado que esté el hombre en esencia es un mamífero, tampoco hemos hablado de cómo la evolución de la especie humana, el bipedismo, ha afectado al nacimiento prematuro del bebé humano, y la repercusión de ello en la crianza de los bebés, y como todo esto tiene un cordón umbilical directo con el porteo, en otro artículo lo explicaremos detalladamente.

Resumiendo podemos decir que los portabebés nos facilitan la crianza: bebés más tranquilos, menos llantos, mayor refuerzo en la lactancia materna, la vivencia de la maternidad que de ello se deriva es más grata, más placentera, más relajada, y sobretodo mucho más consciente.

El porteo es la magia femenina envuelta de tela, es el arte de la costura y la lana, es la esencia de las mujeres sabias que crían, amamantan y trabajan con sus hijos sobre sus cuerpos, ¡el porteo es un estilo de vida!

Este artículo ha sido escrito por Gemma Guillamón, madre, doula, asesora de LM y asesora de Porteo.  (c) naturabebés.


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